SEMANA 3
Esta semana la dedicamos completamente a la realización de una tertulia pedagógica. Una tertulia pedagógica es un recurso didáctico donde profesor y alumnos se reúnen en un aula y se posicionan haciendo un círculo, cada persona que participa ha tenido que realizar un trabajo previo a la reunión, leyendo y subrayando un artículo que en nuestro caso fue sobre la programación didáctica. De este modo se da la enseñanza-aprendizaje de un modo diferente al tradicional, en el que el docente expone el temario y el alumnado toma apuntes.
En la tertulia pedagógica de esta semana se trató el tema de la programación didáctica. Entendimos qué es programar y cómo desarrollar un curriculum en el que estén presentes los cuatro elementos de la didáctica (objetivos, contenidos, metodología y evaluación).El curriculum es un conjunto ordenado de elementos del proceso enseñanza-aprendizaje que se encuentran vinculados entre si en términos de interrelación e interdependencia. La forma de vivir ha cambiado, ya que estamos en una realidad dinámica en constante cambio, el sistema educativo debe adaptarse a la sociedad, por tanto hay que especificar y adaptar el curriculum según el contexto y a partir del curriculum general. Hoy en día ya no se pone tanto el foco en los contenidos, en cambio se da más importancia a las capacidades que pueden desarrollar los alumnos, esto está muy relacionado con las competencias básicas, que son un conjunto de conocimientos, habilidades y actitudes que debe alcanzar el alumnado de forma contextualizada, para lograr su desarrollo personal, ejercer adecuadamente la ciudadanía, incorporarse a los distintos estadios de la vida de forma plena y ser capaz de aprender de forma continuada. A la hora de programar hay que tener en cuenta la diversidad del alumnado y adaptarnos al contexto, si por ejemplo hay un niño con problemas hay que hacerlo individualmente. Hay que ver qué aspectos les interesa más a los niños y niñas, o si ha surgido algún problema, así van surgiendo actividades sobre la marcha sin necesidad de que estén programados y evaluar si es o no conveniente para los alumnos. Mediante la observación, la experiencia y teniendo en cuenta el curriculum llega un punto en el que no es necesario programar, ya que con el paso del tiempo se tiene muy interiorizado los objetivos a cumplir. Además en toda planificación debe haber una evaluación del proceso enseñanza-aprendizaje, ya sea del los alumnos como una autoevaluación del docente, observando qué pasa en el durante. Hay que ser críticos, analizar la competencia del profesorado, ser flexibles y no centrarnos sólo en la teoría y en lo que está específicamente programado, pero sí hay que tener una base reflexionada sobre lo que vamos a poner en práctica. En definitiva, hay que realizar un curriculum flexible y abierto, adaptado a las necesidades de los alumnos y teniendo muy en cuenta la observación y estar presentes en todo el proceso.
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